viernes, 22 de enero de 2010

Un Trago

Cuando las letras se deshacen en el alcohol,

has bebido mucho o no quieres recordar,

mirarás el vaso hasta que te acompañe el sol

y seguirás aun sin encontrar una sola razón.


Lo sé porque alguna vez fui yo quien, allí donde estas,

esperó que el universo le hablara a través de una botella,

si, el universo me habló,

pero en sus palabras no hallé una sola respuesta a mis preguntas,

contrariamente, mis cuestiones se hicieron más grandes.


Estuve en tu lugar,

en la botella no encontraras la solución,

pero no por esto vayas a culparla,

acude a ella por placer,

el placer, lo único que no debemos negarnos,

lo único que no tiene razón para esperar,

sea la botella, sean las carnes,

sea incluso la más minúscula cosa,

y es que para quienes vemos el mundo como tú y yo,

el placer nos alimenta de motivos

para seguir buscando una razón,

para seguir pasando en este mundo,

aunque el mundo sea el que pasa sobre nosotros.

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