martes, 19 de enero de 2010

Trece


El fuego en mi rostro me enceguece

Y el no poder verte me entristece

Todos los días parecen viernes trece

Cuando el silencio me ensordece

Cada día mi mente de repente palidece

Entonces a mi inspiración le anochece

Con esto mi escueta razón se enfurece

Lanza un grito que aun más me enrarece

Y que con mi propia voz me estremece

Me saca de mí y tal vez me envilece

Me hace fuerte, débil y se desvanece

Me hace suyo pero a mí me pertenece

Es todo lo que dentro de mí perece

Y es el vacio que en mí aun permanece

Pero es ahora que todo, todo oscurece

Que el fuego dentro de mí se engrandece.

No hay comentarios: