miércoles, 6 de enero de 2010

Mi Juego


Pongo el dedo en mi llaga

Y quito con calma la costra

Veo una llama coprófaga

Alimentarse a toda costa.


Meto el dedo en la herida

Tocando la parte gangrénica.

La materia queda esparcida

En mi blanca piel asténica.


La sangre grita de repente

Y se subleva ante mi mano

La euforia se hace presente

Vuelve carmín lo cotidiano.


Llega la calma a todo luego

Y la costra nace nuevamente

Empieza otra vez este juego

El dolor, mi cuerpo, mi mente.

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