domingo, 31 de enero de 2010

Minutos

Respiro nuevamente
En lo que no es un cuento de hadas
Aunque una, está presente
En estas, mis noches cansadas.

Es una gran mujer
Pero tan frágil como niña por dentro
El pasado no puede volver
Pero en ella, algo de dicha encuentro.

No es cuestión de ingeniería
Pero ella, como pocas me entiende
Y aunque esto parezca apología
Aquí, solo la verdad se pretende.

Cerca quisiera tenerla
Pero los días no siempre son solidarios
A veces no puedo verla
Y los minutos se hacen dolores diarios.

domingo, 24 de enero de 2010

La Espera


Vieja se ha hecho

La sombra a mis espaldas

El sol desde su lecho

Ríe de mí porque te tardas.


El presente se hace

Pasado ante mis mirada

Antes que el día me abrace

Veré una noche ilimitada.


Hasta el numero uno

Se vuelve de repente cero

Incluso el mismo Neptuno

Llama para mí al barquero.


Arrugas se han vuelto

Casi todas mis razones

Y el alcohol esta disuelto

En mis palabras y canciones.

viernes, 22 de enero de 2010

Un Trago

Cuando las letras se deshacen en el alcohol,

has bebido mucho o no quieres recordar,

mirarás el vaso hasta que te acompañe el sol

y seguirás aun sin encontrar una sola razón.


Lo sé porque alguna vez fui yo quien, allí donde estas,

esperó que el universo le hablara a través de una botella,

si, el universo me habló,

pero en sus palabras no hallé una sola respuesta a mis preguntas,

contrariamente, mis cuestiones se hicieron más grandes.


Estuve en tu lugar,

en la botella no encontraras la solución,

pero no por esto vayas a culparla,

acude a ella por placer,

el placer, lo único que no debemos negarnos,

lo único que no tiene razón para esperar,

sea la botella, sean las carnes,

sea incluso la más minúscula cosa,

y es que para quienes vemos el mundo como tú y yo,

el placer nos alimenta de motivos

para seguir buscando una razón,

para seguir pasando en este mundo,

aunque el mundo sea el que pasa sobre nosotros.

martes, 19 de enero de 2010

Trece


El fuego en mi rostro me enceguece

Y el no poder verte me entristece

Todos los días parecen viernes trece

Cuando el silencio me ensordece

Cada día mi mente de repente palidece

Entonces a mi inspiración le anochece

Con esto mi escueta razón se enfurece

Lanza un grito que aun más me enrarece

Y que con mi propia voz me estremece

Me saca de mí y tal vez me envilece

Me hace fuerte, débil y se desvanece

Me hace suyo pero a mí me pertenece

Es todo lo que dentro de mí perece

Y es el vacio que en mí aun permanece

Pero es ahora que todo, todo oscurece

Que el fuego dentro de mí se engrandece.

sábado, 16 de enero de 2010

A Sus Pies


Salen chispas,

del carbón ardiente que hay en mi mano,

el aire se inunda con el aroma

de la carne y los huesos quemados,

y yo no siento nada,

veo las llamas, percibo el olor

pero es como si la pena que llevo por dentro

me hubiera hecho inmune al dolor físico,

como si no le bastase

haberse adueñado de mi vida

que ni siquiera me deja sentir otras cosas.


Esa pena,

que además conspira junto a la vida

para mantenerme en este hoyo,

para tentarme con granos de felicidad

que arrebatan

cuando estoy a punto de tenerlos.


Como saber si aun soy humano?

No siento nada más que esta aflicción,

por más que intento no logro lo que quiero,

y como no lo logro,

esa decepción

se convierte en la comida que nutre mi pena,

ella se regocija no solo con su alimento

sino con verme sufrir

y sucumbir nuevamente a sus pies.

Lío

Quítame el dolor

Y me dejaras sin nada

Mi vida es condenada

Por ser su defensor.


Han pasado muchos días

Desde mi última sonrisa

Y aunque siento la brisa

Mis manos ya no son mías.


Siempre he sentido el vacío

Pero ahora me siento afligido

Tal vez no todo está perdido

Pero poco me saca de este lío.


No hallo razón para sonreír

En este mundo patético

No encuentro final poético

Ni como la dicha puede revivir.