En noches de relámpagos
Y truenos,
Eres dueña de mis halagos
Y mis ratos amenos.
En días grises de lluvia
Y neblina,
Para mi te haces rubia
Y divina.
En las tardes ardientes
Y sin sombras,
Me das lo que sientes
Y me asombras.
En mañanas de besos
Y caricias
Entras hasta mis huesos
Y me alivias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario