miércoles, 2 de junio de 2010

Cazador

Cazador de bestias débiles,
cruel ser que has puesto mis entrañas en la mesa,
y que bebes de mi sangre cual exquisito vino,
sacias tu deseo en mi dolor,
tomas cada segundo de mi agonía
lo haces tuyo, lo haces tu recuerdo,
tu sueño,
ese rayo de sol ahora teñido de rojo
que ilumina tus días.

Me tienes tendido ante ti,
con mi vida fuera del cuerpo,
con mi dolor hecho castigo,
con mi castigo hecho un instante,
pero un instante hecho perenne.

Cazador de bestias débiles,
que siempre en el espejo acudiste a mí,
dime,
¿Acaso fui muy débil?
¿Realmente fui parte de ti?
Me creaste para sentirte humano,
vivo,
y ahora solo con mi muerte,
seguirás vivo,
mantendrás tu existencia.

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