miércoles, 19 de mayo de 2010

A Tierra


Esperé tu palabra,
y llegó tarde,
si fueses otra
seguramente no habría esperado.

Te esperaría
hasta que se acabe el tiempo
con la rabia a flor de piel,
y la frustración a carne viva,
pero te esperaría,
lo haría solo por ti,
pero te pido
desde la parte humana que me queda,
no me hagas esperar,
no dejes que me falle tu palabra,
no vayas a dejar nunca que una mentira,
(grande o pequeña, buena o mala, no importa),
destruya tu imagen en mí.

Además me enteré que el pasado anda en busca mía,
no le huyo al pasado pero me gusta dejarlo atrás,
sobretodo esa parte, me hizo mal, me hace mal.

También vi como derramaba mi sudor,
como gastaba mis fuerzas,
sin resultado alguno,
bueno, sin resultado distinto
a engrandecer mi frustración,
a hacer más largo mi día,
y más fuerte mi dolor.

Así como inicié, termino,
hablándote, porque
aunque refuerzas mi locura,
eres mi polo a tierra,
la parte racional
que evita que mi mente
se pierda en el sinsentido
de mis pensamientos,
haces tolerables días como hoy,
y haces que espere un mañana
si vas a estar en él.

No hay comentarios: