Tras de la nada parte el deseo,
Marchito por el desencanto de tu voz,
El desplante en tus ojos,
Y la amargura de tu piel.
Camina hacia el recuerdo,
Buscando renacer en otros pechos,
Navegando en el pH de otro cuerpo,
Y en las trampas hechas labios.
Da vuelta hacia la senda que lo llama,
A la expectativa de más cuerpos,
De la sutileza de un gran beso,
Y a la incandescente pasión a punto de llegar.
Por fin cerca del destino,
Ve con júbilo el recuerdo de cada mujer conocida,
Con satisfacción el camino tomado,
Y con placer a cada musa por conocer.
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