Mares inmensos apenas hogar, contra los entes alquimios unidos sin poderes, controladas ofensas de los impuros apuros incastos.
Manos artríticas hechas la paz, entre las minas dispersas abrazadas al dolor, proveedoras indolentes de una paz y agonía inmediatas.
Puentes derrumbados tendidos al azar, un camino infinito y también sin principio, expectante de pies inocentes aun sin rumbo.
Gavilán infalible presa a su vez, víctima de los vientos y silencios, testigos eternos casi etéreos de de una inexistencia existente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario