Me rendiré,
solo cuando haya logrado mi objetivo,
cuando ya no tenga
una razón para seguir luchando,
cuando mi sangre ya no encuentre
un motivo para verse derramada.
No me importan las heridas,
o el desprecio,
o el dolor,
o la impotencia
de verlos a todos felices en
su mar de seudofelicidad ,
donde son más felices
quienes menos saben.
Me arrodillaré,
solo cuando pierda todo rastro de razón en mi,
cuando la verdad ya no me importe,
cuando el sinsentido me niegue,
y la verdad decida hacerse mentira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario