Ella despierta con la luna,
y de inmediato pone su armadura,
toma su camino hacia las dudas,
a seguir su guerra sin pedir ayuda.
Se mueve con el sigilo de la cordura,
ignorando que la acecha la locura,
que en esta guerra y tras su cara dura,
no puede temer a su alma oscura.
Es cruel pero toda una hermosura,
lo sabe y así mata sin arma alguna,
gran guerrera de esencia obtusa,
jamás encontrara su lo que busca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario