Gritare,
antes que el silencio se convierta en ti,
antes que te hagas silencio
para que mis palabras enmudecidas
hayan sido escuchadas por ti una vez.
Bajo la lluvia austera,
bañare tu cuerpo en mi alegría
antes que del todo olvides mi cariño
antes que tu orgullo te bañe por completo.
Peregrino,
he sido siempre
aunque tu cuerpo no es extraño.
Camino tras mis propios pasos
y aun no encuentro mi tierra,
no encuentro mi lugar
no tengo a donde regresar,
solo a tu cuerpo
donde extraño ya no soy.
martes, 23 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario