Abrí los ojos para ver que no estas
Que tu aroma está en mi cabeza.
Al cerrar mis ojos se que volverás,
Y me quitaras otra vez la tristeza.
Aunque tu voz se desvaneciera,
En mí por siempre la escucharía.
Y sé que si tu mirada perdiera,
Hallarla sería solo una epifanía.
Cada vez que recuerdo tus besos,
Encuentro una razón para sonreír.
Te metiste hasta en mis huesos,
Y mostraste que aun puedo sentir.
Después de mandarme a la guerra,
Tu cálida piel sana mis heridas.
Exquisita flor de la pérdida sierra,
Ya nada será igual en estas vidas.
Que tu aroma está en mi cabeza.
Al cerrar mis ojos se que volverás,
Y me quitaras otra vez la tristeza.
Aunque tu voz se desvaneciera,
En mí por siempre la escucharía.
Y sé que si tu mirada perdiera,
Hallarla sería solo una epifanía.
Cada vez que recuerdo tus besos,
Encuentro una razón para sonreír.
Te metiste hasta en mis huesos,
Y mostraste que aun puedo sentir.
Después de mandarme a la guerra,
Tu cálida piel sana mis heridas.
Exquisita flor de la pérdida sierra,
Ya nada será igual en estas vidas.
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