Son las lágrimas de las nubes,
Que entre su dulzura esconden la tristeza,
Como lo hace el oxigeno entre más alto subes.
Somos sordos a sus llantos,
Que entre gotas mueren con delicadeza,
Como mueren dan la vida por nuestros cantos.
Son instantes de la eternidad,
Que matan al tiempo y su propia naturaleza,
Como esclavo sublevado que mata a su dueño.
Son las palabras de mi mente muda,
Que me gritan al oído con gélida crudeza,
Como quien da un ultimo grito para salvar su vida.
domingo, 13 de julio de 2008
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