lunes, 16 de abril de 2012

Óleo


Tomo  el pincel
y me paro frente al lienzo,
mi mente
hace un boceto rápido de tu rostro,
y mi manos,
de pintor aficionado,
se congelan,
el miedo de no hacer justicia a tu belleza
las domina,
pero lentamente
logro llevar el pincel
hasta las pinturas,
y sin darme cuenta
me siento “Leonardo”,
solo con imaginarte
brota de mi la inspiración
que reemplaza mi falta de talento.
Al final miro mi obra,
un óleo de la mujer que amo,
una reacción a los besos de mi musa,
la obra de un pintor humilde,
que se hace grande si estas a su lado.

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