jueves, 12 de julio de 2007

Primera Parte

Una mañana desolada, en medio de un cuarto aislado y usando al tiempo como cobija, despierta de repente un hombre y se levanta de su lecho sin mas lugar al que recurrir que su ventana. En su patética mirada se distingue el cansancio y se aprecia el tedio de esta rutina a la que esta sometido. Ya son 4 años en los que sus días inician de esta manera con la excepción de aquellos dos días al año en los que sacrifica su soledad gracias a la visita de una mujer por la que mato, con la que no pudo vivir y sin quien no podría seguir viviendo.

Hoy es uno de esos dos días, pero el no lo sabe. El tiempo, su único compañero pero también su enemigo, ya no tiene sentido. Fueron tantos los días que contó, que cuando comprendió los que le faltaban por contar se dio cuenta que no valía la pena fijarse en cada noche y día. Duerme solo porque hay momentos en los que su cuerpo no resiste mas, y así mismo despierta porque hay momentos en los que ya no puede tener los ojos cerrados. Durante el día solo piensa en su miserable situación, y en la noche mientras duerme lo acechan las pesadillas de los recuerdos del día que acabo de pasar. Justo cuando su pesadilla de hoy esta apunto de acabar escucha es sutil sonido de una cerradura lejana y tras de este escucha pasos que se acercan, se dice en su mente “Es hoy, levántate antes que ella te vea”: En cuestión de segundos y como si tuviese las fuerza que tenia cuando era joven, se prepara. Se escuchan voces tras la puerta pero el no las distingue.

Comienza a abrirse la puerta y lo invade el temor de que no sea ella………

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